Sangrado en el embarazo, causas y qué hacer

El sangrado en el embarazo es motivo de preocupación para muchas mujeres, ya que puede tratarse de enfermedades y problemas del feto. Aunque alarmante, el problema también puede tener causas menores como origen, sin embargo esto no descarta la necesidad de ayuda médica. Entiéndelo:

Causas de las hemorragias en el embarazo

El sangrado durante el embarazo es más común de lo que se piensa y no siempre indica un aborto. En este momento, el cuerpo de la mujer se está adaptando a un nuevo estilo de vida con la llegada del bebé, pero esto no descarta la orientación médica.

El origen de las hemorragias en el embarazo tiene variables que difieren en relación con el tiempo de gestación de la mujer y los síntomas que presenta. A continuación enumeramos algunos de ellos y cómo pueden influir para que esto ocurra:

Sexo

El sangrado puede ocurrir durante o justo después de las relaciones sexuales en el embarazo, independientemente del mes de gestación.

La explicación es que, en este periodo, la circulación sanguínea en el útero es más intensa, lo que favorece el ablandamiento del cuello uterino. Con ello, en la penetración el contacto del pene con los vasos sanguíneos más vulnerables puede provocar una hemorragia.

Además, las lesiones, ya sean causadas por una enfermedad de transmisión sexual (ETS) o por un traumatismo, también pueden provocar hemorragias debido a la fricción con el pene durante las relaciones sexuales.

Nidación

Entre seis y diez días después de la fecundación o de la fecundación in vitro, la mujer puede experimentar algunas hemorragias porque el embrión se está adhiriendo al tejido que recubre la pared interna del útero, lo que provoca la rotura de algunas venas.

Esta hemorragia al principio del embarazo se conoce como nidación.

Puede durar de uno a tres días con sangre de color más oscuro, lo que crea la impresión de que se trata de una menstruación en el embarazo.

Exámenes

Los exámenes íntimos, como los exámenes táctiles y los ultrasonidos, pueden provocar hemorragias debido al contacto con los vasos sanguíneos cercanos a la vagina y el cuello uterino.

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer tiene pulsaciones de hormonas y esto afecta al comportamiento de la sangre en las vías de circulación. El contacto de cualquiera de estas venas con cualquier material es mucho más intenso, por lo que puede acabar produciéndose una hemorragia.

Desprendimiento de ovarios

También conocido como hematoma subcoriónico o retrocoriónico, el desprendimiento ovular se produce por el exceso de sangre acumulada entre el útero y el saco gestacional.

El hematoma provoca, además de la hemorragia, dolor abdominal y calambres, y requiere un tratamiento inmediato para evitar que crezca y provoque complicaciones como el aborto.

Además del tratamiento prescrito por el médico responsable, la embarazada debe descansar y evitar los esfuerzos diarios. La desaparición del hematoma se produce gradualmente tras su absorción por el organismo.

Medicamentos

El uso de fármacos anticoagulantes durante el embarazo para tratar otras complicaciones, como la trombosis, puede provocar hemorragias al interferir en la capacidad del organismo para mantener la sangre dentro del vaso sanguíneo.

En caso de que la mujer embarazada esté acostumbrada a tomar anticoagulantes, es necesario informar al médico responsable para una evaluación precisa del caso. En caso de que sea necesario ingerirlas, el seguimiento debe ser frecuente para evitar que su efecto pueda perjudicar el embarazo.

Infecciones íntimas

La presencia de un sangrado de color marrón durante el embarazo puede ser un indicador de que existe alguna infección, como la vaginosis bacteriana.

En cuanto note la incidencia, la embarazada debe acudir al médico para tratar la enfermedad y evitar que infecte otros órganos y perjudique el embarazo. Además, la presencia de infecciones puede aumentar las posibilidades de contagio de ETS.

El uso de antibióticos está indicado en estos casos, siempre que sean prescritos por el ginecólogo responsable.

Aborto espontáneo

No todas las hemorragias que se producen en esta fase son señal de aborto, pero hay casos que indican la pérdida del bebé, sobre todo si la hemorragia es intensa y aparecen síntomas como calambres, dolor lumbar y ausencia de síntomas de embarazo.

Para evitar el aborto, lo ideal es mantener un control médico constante desde las primeras semanas de embarazo.

Embarazo molar

El embarazo molar se produce por el crecimiento de un tejido anormal dentro del útero en lugar del embrión. La mayoría de las veces, su incidencia es benigna, aunque puede volverse cancerosa si no se trata.

Además del sangrado, las náuseas y los calambres uterinos son algunos de los síntomas de este diagnóstico. El tratamiento, por el contrario, se realiza mediante una aspiración del tejido.

Placenta previa

El diagnóstico de esta patología se realiza a partir de exámenes que confirman que la placenta, en lugar de subir a la parte superior del útero, se queda cerca del orificio interno del cuello uterino. Su afectación puede provocar sangrados durante el embarazo y, si no se trata, hemorragias.

Desprendimiento de la placenta

En algunas mujeres embarazadas, la placenta puede desprenderse de la pared uterina. Como resultado, se produce una hemorragia, un dolor intenso y la zona uterina se vuelve rígida.

Se trata de un caso muy grave en el que el bebé puede morir rápidamente, por lo que lo ideal es hablar siempre con su médico, ya que cada embarazo es único, y sólo su médico puede indicar el tratamiento más adecuado en este momento.

En esta situación, la principal indicación es el descanso. Sólo así el organismo puede recuperarse y evitar complicaciones para el bebé y la madre.

Síntomas asociados

En la mayoría de los casos, las hemorragias durante el embarazo van acompañadas de fuertes dolores en la región uterina y calambres. Dado que se trata de síntomas que pueden indicar enfermedades y complicaciones importantes, es esencial buscar ayuda médica lo antes posible.

¿Qué hacer en caso de hemorragia durante el embarazo?

En cuanto note alguna hemorragia, es fundamental que la paciente acuda a un servicio de urgencias y que informe al obstetra que la acompaña lo antes posible.

Esto sirve tanto para el tratamiento, previniendo males mayores, como para descartar que sea algo más grave.

Los enfoques ya existentes para tratar las hemorragias en el embarazo pueden incluir medicamentos, procedimientos quirúrgicos y reposo.